14.7.09
21.4.09
el intérprete de sueños
Yo me dedico a interpretar sueños -respondió él cuando la chica de la barra le devolvió la pregunta.
Intrigada, dio un sorbo a su gin-tonic, sonrió con los labios que más de la mitad de los que quedaban en el bar habían besado, y le pidió más explicaciones.
Es fácil -prosiguió. Tú me cuentas un sueño que hayas tenido recientemente y yo te digo las motivaciones, que lo han provocado, incluso las ocultas, para que te resulte más fácil corregirlas (si quieres). Si tu vida mejora a partir de mi revelación, cosa que suele ocurrir, acepto un pago.
Con cierto desprecio, ella murmuró que eso no era más que psicoanálisis básico.
Él no se rindió. No exactamente: mis interpretaciones se basan en metáforas literarias, en paseos de biblioteca, en historias olvidadas en estanterías. Conocer a fondo lo que se ha escrito y lo que se sigue escribiendo en esta ciudad me sirve para pulsar las emociones de sus habitantes, pues casi todo lo que se puede sentir ya ha sido escrito en alguna parte. Ayer mismo interpreté un sueño a un encofrador de Móstoles que era una mezcla del segundo acto de una tragedia de Eurípides y un paisaje de Tokio Blues. Puedes intentarlo, quizá así me creas -continuó.
Ella empezó a relatarle que era frecuente que soñara que corría por la playa, que le pesaban las piernas, que había olas, que se borraban dibujos de corazones en la arena. Él abrió los ojos, como hacía siempre, para evitar que ella notara que su mirada se perdía en el espacio, si no en el tiempo, y que mentía, porque todas sus interpretaciones se inspiraban en los escasos cinco meses en que estuvo enamorado y en los que sintió todas las emociones que muchas personas no llegan incluso ni a imaginar, ni a soñar, en toda su vida.
Intrigada, dio un sorbo a su gin-tonic, sonrió con los labios que más de la mitad de los que quedaban en el bar habían besado, y le pidió más explicaciones.
Es fácil -prosiguió. Tú me cuentas un sueño que hayas tenido recientemente y yo te digo las motivaciones, que lo han provocado, incluso las ocultas, para que te resulte más fácil corregirlas (si quieres). Si tu vida mejora a partir de mi revelación, cosa que suele ocurrir, acepto un pago.
Con cierto desprecio, ella murmuró que eso no era más que psicoanálisis básico.
Él no se rindió. No exactamente: mis interpretaciones se basan en metáforas literarias, en paseos de biblioteca, en historias olvidadas en estanterías. Conocer a fondo lo que se ha escrito y lo que se sigue escribiendo en esta ciudad me sirve para pulsar las emociones de sus habitantes, pues casi todo lo que se puede sentir ya ha sido escrito en alguna parte. Ayer mismo interpreté un sueño a un encofrador de Móstoles que era una mezcla del segundo acto de una tragedia de Eurípides y un paisaje de Tokio Blues. Puedes intentarlo, quizá así me creas -continuó.
Ella empezó a relatarle que era frecuente que soñara que corría por la playa, que le pesaban las piernas, que había olas, que se borraban dibujos de corazones en la arena. Él abrió los ojos, como hacía siempre, para evitar que ella notara que su mirada se perdía en el espacio, si no en el tiempo, y que mentía, porque todas sus interpretaciones se inspiraban en los escasos cinco meses en que estuvo enamorado y en los que sintió todas las emociones que muchas personas no llegan incluso ni a imaginar, ni a soñar, en toda su vida.
19.1.09
el encargado
The One in Charge (El Encargado) de Sergio Barrejón en Vimeo
Escrito por Nacho Vigalondo y Sergio Barrejón.
Producido por Nahikari Ipiña.
Dirigido por Sergio Barrejón.
5.1.09
na aspereza da vida cotiá, soñar é necesario
[...]
Gutor, Babarón y Trapobana son tres islas que no hay, y están entre Bengala y la isla de Java. Gutor nunca se vio, y no se sabe quién la bautizó, pero a ochenta leguas de Canbetún hay que dar una virada a sureste para pasarla, y los que se ríen de nosotros, los señores pilotos de Arabia, por hacer esta reverencia, no se dan cuenta de que no habrá isla, pero hay el nombre y la erre en que remata éste es rasgada, y podría uno no chocar contra la isla, pero puede embestir contra el nombre, que eso nadie lo niega.
Babarón es como si no la hubiese...
Álvaro Cunqueiro, Cuando el viejo Sinbad vuelva a las islas
1.11.08
7.9.08
la vie rêvée
dobla por medio la hoja
y corta la banda que sobra abajo;
vuelve a plegar los picos
como te he enseñado:
ya tienes tu oráculo de papel;
con dos, pintados
uno con números y otro con nombres,
te adivino el futuro.
la niña de las trenzas
cuenta muy despacio y mueve a los lados
sus alforjitas de origami mientras
la maestra de francés rebobina
(te casarás a los veinticinco)
la canción que los alumnos escuchan
(tu novia se llamará Luna)
intentando cambiar
(tendrás tres hijos)
los huecos por palabras.
el niño de las gafas
no piensa en si es cierta la predicción,
sino en qué debe o no
hacer / decir
para que ocurra
este futuro
o el que sueña.
y corta la banda que sobra abajo;
vuelve a plegar los picos
como te he enseñado:
ya tienes tu oráculo de papel;
con dos, pintados
uno con números y otro con nombres,
te adivino el futuro.
la niña de las trenzas
cuenta muy despacio y mueve a los lados
sus alforjitas de origami mientras
la maestra de francés rebobina
(te casarás a los veinticinco)
la canción que los alumnos escuchan
(tu novia se llamará Luna)
intentando cambiar
(tendrás tres hijos)
los huecos por palabras.
el niño de las gafas
no piensa en si es cierta la predicción,
sino en qué debe o no
hacer / decir
para que ocurra
este futuro
o el que sueña.
8.5.08
sobre los clásicos
Cuanto más conocía a Nagasawa, más extraño me parecía. A lo largo de mi vida, me había cruzado, había encontrado o conocido a muchas personas extrañas, pero jamás a nadie que lo fuera tanto. Leía muchísimo más que yo, pero tenía por principio no adentrarse en una obra hasta que hubieran transcurrido treinta años de la muerte del autor. “Sólo me fío de estos libros”, decía.
-No es que no crea en la literatura contemporánea, pero no quiero perder un tiempo valioso leyendo libros que no hayan sido bautizados por el paso del tiempo. ¿Sabes?, la vida es corta.
-¿Y qué escritores te gustan? -le pregunté.
-Balzac, Dante, Joseph Conrad, Dickens –me respondió el instante.
-No son muy actuales que digamos.
-Si leyera lo mismo que los demás, acabaría pensando como ellos. ¡El mundo está lleno de mediocres! A la gente que vale la pena le daría vergüenza hacer lo que hacen ésos. ¿No te has dato cuenta, Watanabe? Los únicos medianamente decentes de toda la residencia somos tú y yo. El resto son basura.
-¿Por qué lo dices? –Me sorprendí.
-Porque lo sé. Lo llevan escrito en la cara. Basta con mirarlos. Además, nosotros dos leemos El gran Gatsby.
Hice un cálculo mental: “Todavía no han pasado treinta años desde la muerte de Scott Fitzgerald”.
-Y qué más da. ¡Por dos años! –exclamó-. A un escritor tan extraordinario como él lo adelanto, y no hay más que hablar.
Haruki Murakami, Tokio blues (Norwegian Wood)
25.3.08
la guardia civil (un borrador)
El niño de las gafas es tan pequeño que apenas llega a asomarse por el postigo de la puerta del cortijo, pero sabe que ha llegado alguien que no es de la familia, porque los perros casi nunca ladran así.
Es la guardia civil, dice la abuela en un susurro, y al niño se le vuelve todo furtivo (la escopeta de cazar de papá, la moto del hermano, la iteúve del coche de los primos), porque no entiende qué hacen allí los dos números.
Luego, los días siguientes ninguno de sus amigos elige ponerse el escurridor de la fregona en la cabeza y hacer de agente cuando juegan a los mayores, porque dicen que no quieren ser el malo.
Pasarán muchos años hasta que el niño de las gafas, el vivo retrato de tu abuelo, sepa por qué lloraba tanto la abuela aquel día.
Es la guardia civil, dice la abuela en un susurro, y al niño se le vuelve todo furtivo (la escopeta de cazar de papá, la moto del hermano, la iteúve del coche de los primos), porque no entiende qué hacen allí los dos números.
Luego, los días siguientes ninguno de sus amigos elige ponerse el escurridor de la fregona en la cabeza y hacer de agente cuando juegan a los mayores, porque dicen que no quieren ser el malo.
Pasarán muchos años hasta que el niño de las gafas, el vivo retrato de tu abuelo, sepa por qué lloraba tanto la abuela aquel día.
10.2.08
partes polares
"Amanece y algo ha cambiado: el barco no se mueve, al menos no como antes. Tu primer pensamiento es que la Antártida, con toda la carga mítica que durante estos meses ha ido acumulando, está ahí. Te levantas y una ojeada rápida a la escotilla de tu camarote descubre, flotando en el agua, trozos de hielo. ¿Trozos de hielo en el agua del mar?"
Se me pasó contarles que el amigo inwit anda de viaje.
Les recomiendo que no se pierdan sus Partes Polares.
Se me pasó contarles que el amigo inwit anda de viaje.
Les recomiendo que no se pierdan sus Partes Polares.
21.12.07
soleá (por bulerías) del adelante
coge la guitarra, amigo,
que dicen que el mal camino
es mejor andarlo rápido
(y bien cargado de vino).
que dicen que el mal camino
es mejor andarlo rápido
(y bien cargado de vino).
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