el alma de la fiesta
nunca renunció a una noche.
tenía las mejores pinturas.
aunque aquella vez dijo
esta noche no salgo
también acabó desnuda.
en una cuneta.
20.2.04
10.2.04
tareas domésticas
Más bien tarde, como siempre, y sin afeitar, abrió el chorro del agua caliente (mierdaotravezsinbutano), desarmó la pila de platos del día anterior sobre el fregadero y sumergió en la espuma los restos de la comida rápida que había engullido a toda prisa antes de salir para la estación. El tenedor con el mango de plástico resaltaba dentro de una elegante copa de vino manchada de lápiz de labios; los dos, al igual que el resto de los cubiertos de la cena con velas, tintinearon al chocar contra el acero inoxidable. Tuvo que esforzarse para despegar los trozos de carne, apenas mordidos, de los platos. Por el contrario, los platillos del postre estaban intactos y con remojarlos un poco bastó para devolverlos a la encimera. El último vaso era un tubo medio vacío de roncola que se rompió nada más tocarlo. Con lágrimas en los ojos, puso el dedo bajo el grifo, maldijo varias veces y pensó que ahora que estaba solo comería con platos de plástico.
5.2.04
lluvia
Le gustaba visitar a los niños guerreros del vietcong; era la lluvia en sus pieles tostadas, las minas de arroz explotando en días de fiesta.
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