Mi destino me aleja del K*****. Igual que la realidad me impide comerme copas sin hielo, y pintar en las paredes de fibra óptica. Mi destino que mehacehacer, mehacehacer, como te lo digo, es listo, ¡y eso que el K**** creó a conciencia una crisis!
Derretido todo, sólo me queda volver a esperar que una fuerte ventisca se lleve de una vez toda esta hojarasca.
Lucido Panotx, reflexionando sobre el tiempo que se asienta eterno en “una farola de esas que pueden dar más luz que un mediodía y que nada calienta más que un cigarro”, que no es cigarro. Todo se derrite, hasta el Kallejón.
Llega la última canícula, la de los estertores, la que hace que los perros amen el invierno. Llega. Y la farola, colocada como farola, no da esa tenue luz que ellos buscan.
3.6.04
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