Quizá me confundí de calle y de aventura
pero ya me conocen sus farolas y el alba,
ya conocen mi sombra, mi canción, mi tristeza
y esta costumbre vieja de andar erguido y solo.
Javier Egea, Paseo de los tristes.
30.6.06
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
