No. Quienes de verdad se quieren no se despiden para siempre, decías mientras caían las lágrimas por tus mejillas.
Después cambiaste de dirección y yo aprendí que seis grados no son suficientes si uno así lo desea.
Lo supe tarde: entonces fuimos felices, pero como el resto de los errores, no fuimos capaces de reconocerlo.
5.7.06
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
