No sabía si lo mío era una crisis espiritual o una simple depresión. Se lo conté a alguien. Me respondieron que lo primero pertenecía a los genios (sus palabras fueron intelectuales, y no es lo mismo). Me respondieron que lo primero lo sufrían los intelectuales; lo segundo el común de los mortales (las amas de casa, me dijo). Tú madre, la mía; a veces,
Sus palabras ya no me interesaron. Tendría que llevar a cuestas esto con mi mejor sonrisa.
1.4.06
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1 comentario:
no existen crisis en las que falta la creatividad, sino crisis en las que sobra locuacidad, oí o inventé por ahí; quizá sea verdad para el común de los mortales y pueda aplicarse a tu caso. de genios e intelectuales poco sé, así que tampoco me preguntes a mí.
estoy seguro que la mejor de tus sonrisas es bastante socarrona, así que no te la recomiendo para ocultar desvelos.
saludos y abrazos!
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