8.2.06

¿quién va a montar en bicicleta?

Cuando era pequeño, tenía una bicicleta vieja, muy vieja, que le regaló (no sé de dónde la sacaría) mi abuelo a mi padre para que pudiera ir a ver a su novia (mi madre) desde el campo donde trabajaba. Yo no llegaba con los pies al suelo y para frenar tenía que empujar con el pie la pinza de la zapata.

Tiempo después, un día mientras organizábamos un trastero, volvimos a encontrarla, llena de polvo. Le pegamos un manguerazo y los dos nos dimos una vuelta con ella. Cuando yo volví, aunque mirábamos hacia abajo, creo que vi en los ojos de mi padre restos de lágrimas.

Que por qué me acuerdo de esto... ah, sí, Daniella, que ha salido.

2 comentarios:

juan dijo...

No olviden, amigos, pasar por la rama del mochuelo, donde se cuecen algunas de las historias mejor contadas de toda la red. Ésta, en concreto, es hija de esta otra.

Anónimo dijo...

no sabes cómo me alegro de que Daniella dé lugar a historias otras, de esas que hablan de recuerdos en bicicleta... no sabes cómo me alegro de que Daniella os guste tanto como a mí...

un abrazo compañero te mando...