20.12.04

tic tac

¿Las relaciones sociales se transforman o simpre fueron las mismas? ¿Sólo cambias tú y el status quo social no se modifica tan rápido?

La vida se va aburriendo con el paso de los mismos.

Los hombres prefieren no hacerlo aunque sea la misma

otros rincones

El Callejón era el escondite secreto de Sofía. Sólo iba allí cuando estaba muy enfadada, muy triste o muy contenta. Ese día sólo estaba confundida.

Jostein Gaarder, El mundo de Sofía

14.12.04

otra prueba

sí, uno prueba, y prueba, pero no parece tan fácil como antes publicar algo aquí!!!

Decía en otros sitios, ya perdidos (inolvidables pero ya olvidados), q la falta de sueño era proporcional a mi falta de lucidez. El tiempo pierde sentido para mí, si alguno vez lo tuvo, la vida se disuelve entre vagones.

3.12.04

áspero mundo (ii)

[...]

Para vivir un año es necesario
morirse muchas veces mucho.


Ángel González, Áspero Mundo

2.12.04

arriba y abajo

(a)
monday you can fall apart
tuesday wednesday break my heart
thursday doesn't even start

...it's friday I'm in love


(b)
and I feel like I'm being eaten
by a thousand million shivering furry holes
and I know that in the morning I will wake up

...in the shivering cold



¿cuál es la tuya?

29.11.04

amor castúo

/* tengo dentro mil inviernos */

...

24.11.04

Gramática regular

Hoy me acuesto con esta frase en la cabeza:
Nadie merece ser alabado por su bondad si no tiene la fuerza de ser malo...

Lo mejor de ella es que podemos cambiar los dos calificativos por otros o darles la vuelta y seguir consiguiendo interesantes reflexiones:
Nadie merece ser alabado por su __(1)__ si no tiene la fuerza de ser __(2)__...

Por ejemplo, se me ocurren:
(1) maldad, (2) bueno
(1) felicidad, (2) infeliz

Lo cual me lleva a concluir que:
Nadie merece ser alabado si no tiene la fuerza de ser otra cosa...

Y que he encontrado una plantilla a la que adaptar las filosofías peregrinas que me rondan a estas horas.


23.11.04

Inexistencia

22.11.04

todos los libros

Apuntes, notas, lecturas que se pegan en la pared del callejón como extensión de mi cuarto. Libros apilados, palabras que resuenan y mesitas de noche atiborradas de cartones salidos de bibliotecas de guardia...
La chair est triste, hélas! et j'ai lu tous les livres
...

Cómo quieren, así, que uno escriba.

17.11.04

Aquí, Madrid, mil novecientos...


[...]

Un hombre con un año para nada
delante de su hastío para todo.

Ángel González, Áspero Mundo

13.11.04

meta-anotación

Mi diario es la antítesis de una agenda.
En lugar de proyectos
aquí certifico fracasos y horas perdidas.

12.11.04

address unknow

Mirrors are more fun than television...

...

11.11.04

nota3_nocturnos

la alumna

le enseñó a amar.
le enseñó a prescindir de sus padres.
le enseñó a elegir papel pintado.
le enseñó la puerta cuando vio su primera arruga.

10.11.04

nota2_nocturnos

la quería tanto que no pudo dejar de decir su nombre cuando ella le clavó el bien merecido cuchillo entre las tripas.

29.10.04

Escape

Una tarde en casa da para revolver muchos cajones.

La demostración más clara es que entre otros papeles he encontrado un viejo relato, tanto como que es el primero que escribí. Decir el primero de cualquier cosa suele ser algo bastante relativo, y más en este caso: recuerdo, por ejemplo, que siendo muy pequeño tenía un cuadernito donde apuntaba las historietas que se me iban ocurriendo (¡lo que daría por recuperarlo!). Sin embargo, cuando escribí Escape debía tener unos quince años y, más o menos, era consciente de que estaba escribiendo (o eso creía en mi vanidad adolescente).

Al releerlo no sólo he recordado la narración, sino todos los avatares que la rodearon. Esta versión no es la original (puesto que la perdí), sino una posterior escrita de memoria con máquina de escribir, sin borradores ni nada -casi al nivel de R.L. Stevenson con Dr. Jekyll y Mr. Hyde :-) -, que fue editada a raiz de cierto concurso literario.

El estilo (y, supongo, la historia), es de un inocente que asusta, aunque tiene su ritmillo. Si os aparece alguna sonrisa al leer Escape, prestádmela para los comentarios.

22.10.04

Bienvenidos al callejón (II)

Pasados unos días de nieblas, traslados y reformas, aquellos que os acercáis habitualmente hasta este callejón podréis comprobar que las paredes están encaladas y los batientes cambiados de sitio.

No es una declaración de intenciones -aunque quizá sí-: el callejón seguirá siendo el mismo lugar donde, sin mucho orden ni coherencia, podéis oir conversaciones entre la música que escapa bajo la persiana del bar.

17.10.04

domingo por la mañana

Sunday morning, praise the dawning
It's just a restless feeling by my side
Early dawning, Sunday morning
It's just the wasted years so close behind
Watch out, the world's behind you
There's always someone around you who will call It's nothing at all
Sunday morning and I'm falling
I've got a feeling I don't want to know
Early dawning, Sunday morning
It's all the streets you crossed, not so long ago
Watch out, the world's behind you
There's always someone around you who will call It's nothing at all
Watch out, the world's behind you
There's always someone around you who will call It's nothing at all
Sunday morning
Sunday morning
Sunday morning

Sunday Morning, The Velvet Underground

28.9.04

[...]

cegado por traslado

pronto volveremos...

13.9.04

  • Oscuro de tanta luz camino ciego, tentando los trocitos de espaldas que me dejas.

Ciego
De pronto, esta conciencia triste
de que el mar no nos ve; de que no era
esta correspondencia mantenida
días y noches por mi alma
(y la que yo le daba al mar sin alma)
sino un amor platónico.
¡Sí, inmensamente
ciego!
(…) J. R. Jiménez: Diario de un poeta.



25.8.04

la utilidad de la nada

Abrimos puertas y ventanas en una casa,
pero es por sus espacios vacíos que podemos utilizarla.
Así, de la existencia provienen las cosas
y de la no existencia su utilidad
.

Lao Tse, Tao Te King


... y así sea el corazón o la mente
hueco
... y que hasta que llegues resuenen
suspiros

apuntes I

Las hojas caen por un viento llamado resentimiento

La Soledad no es la misma en las Alpujarras que en Tokio.

Tokio sigue estando mucho más lejos que Madrid.


esta costumbre de ella

esta costumbre de ella
asentada como el tiempo en las piedras,
disfrute de días, de viento y de lluvia,
de calor y ausencia.
Esta costumbre de ella
que es costumbre de vida,
olor húmedo de una piel lejana
conversaciones como poemas blancos.


______________________

Incomunicados, nuestros pensamientos van cogidos de la mano a sitios distintos. Se estiran y estiran los brazos, duelen un poco, pero mientras no se rompan.
Conseguimos que yo estuviera paseando a orillas del Sena y ella echara fotos a las Ramblas; otro día fui yo quien bajó a Barna mientras ella visitaba Casablanca. Cogidos de la mano, sin hablar.

5.8.04

siesta

un cielo lleno de estrellas...
bajo la revolución están las lágrimas

2.8.04

La buena vida

Siempre he obsesionado tener muy presente el paso del tiempo. A veces, esta presencia incluso me ha impedio disfrutar de momentos.

Y ahora me dejes
como a un verso suelto

habíamos escuchado bailado
como sabiendo que el tiempo

31.7.04

por ejemplo yo seré tu falo

Lo quería como quien quiere a un avestruz, como quien lleva pañuelos de tela en los bolsillos. Yo le decía constantemente que no lo entiendo Claudia, que no lo entiendo, que las cosas no surgen así, de repente. Empezó a hablar de alimentación, de alimentarnos los unos a los otros, de que todos teníamos carencias y, entiéndelo, es placentero que te sacien. Por ejemplo, continuó, yo necesitaba como oxígeno en sangre que alguien me escuchara hablar de mi ausencia de padre, que atendiera cuando persevero en ideas sabidas, cuando vuelvo a las sandeces habituales.
Ahora era yo y no él quien la aguantaba. Ella estaba tranquila; era evidente que su nueva relación le sentaba bien, que tenía más color en sus mejillas, más regordeta, que sus pecas eran menos, aunque más precisas.
Realmente creo que él no me entiende, pero está bien, sabes. Lo de mi padre lo reduce a un análisis freudiano: mis desequilibrios emocionales parten de la inexistencia de un pilar fálico en mi vida. Yo seré tu falo, me suele decir a risotadas cada vez que sale el tema. No sé si amo estas carcajadas, no lo sé. Pero la verdadera cuestión, al final, es que acepta mi conversación, me oye, y aún más importante, yo consigo calmar su sed de cuerpos jóvenes. Nos alimentamos.
Claudia hablaba siempre demasiado y rara vez atendía a lo que pudiera estar pensando su interlocutor. Me pregunto si juzga a las personas o sólo a sí misma. Ves, no es como tú, a él sí que puedo ayudarlo, no es autosuficiente, es consciente de sus carencias y acepta la cuchara de otros.

Julio y Julia

La calor cesa conforme nos dirigimos al norte. Dirección norte, no se te olvide. El norte es el frío y la soledad, y eso es lo que ansiaba tu padre.
Lo conocí, le conocí, la conocí en un mes donde las altas temperaturas complicaban cualquier enfrentamiento carnal; sí amoroso, pero no táctil.
Empezar a escribir, nuevamente, mientras el tren atraviesa la cordillera sin nombre, en un vagón de fantasmas, con la abulia de los primeros días de resaca.
Cohesión textual, conexión corporal, entre tú y yo, una y otra vez entre tú y yo! Me quieres, Erica? Lucía? Maga? Lo? Sandra? Nora? Me quieres debajo del mar lo mismo que ahora, sentados en un bar lleno de gente envidiosa?
Seguir escribiendo, estar solo, aunque sé que hay gente en la calle, en mi misma casa, que puede romper mi silencio pactado! de verdad que me quieres? Es como un zumbido dulce, de verdad que me quieres? Que me asienta en tus pies demostrando mi amor!
Ahora te vuelvo a desear como las horas de frío en la casa de tu tía

comprendo a intervalos inconexos...

Compreendo a intervalos desconexos;
Escrevo por lapsos de cansaço;
E um tédio que é até do tédio arroja-me à praia.


Fernando Pessoa, Lisbon Revisited


Es cierto que últimamente sólo traigo al callejón otras palabras, textos y músicas ajenas, pero es que, lógicamente, me resulta demasiado fácil pensar que todo lo que yo pueda decir ya ha sido contado por otro mucho mejor. Me gustaría encalar de nuevo el callejón, ponerlo bien blanco, para que de día reflejase toda la luz del verano, ya que parece que las noches van a seguir siendo oscuras. Y así poder pintarrajear sobre un lienzo nuevo cada vez, y no tener que buscar mi hueco entre tantos versos que suenan en la cabeza. Eso sería estupendo, quizá así se iluminaría todo el callejón y nos veríamos mejor todos las caras. Sin embargo, no tengo fuerzas, también esto me resulta tedioso, sobre todo ahora que me he quedado un poco más solo por estos rincones. O puede que sepa, de antemano, que no seré capaz.

confusión

¿Acaso el creador formó a los seres para destruirlos?
¿Porque son tan feos? ¿Porque son tan bellos?
¿Quién tiene la culpa?
Yo no entiendo nada...

Omar Khayyam, Rubaiyyat

12.7.04

( )

Hoy debería escribir algo sobre mí, sobre la alegría o la satisfacción, sobre las noches en vela, el flexo y las persianas de los vecinos, algo acerca de los teclados, las redes y los números hostiles, quizá alguna reflexión sobre el tiempo, las experiencias vividas, los amigos encontrados y los perdidos, los paseos en la ciudad o las inscripciones de los pupitres. Seguramente debería acordarme de la familia, de la mía y de la de algunos, de los fines de semana de cuatro días y del frío de las calles por la mañana, al entrar o al salir de las habitaciones. Hoy sería el momento de balances, de mirar hacia atrás y hacia delante, de intentar equilibrar el debe y el haber de seis años y concluir que ha merecido la pena. Pero estoy cansado y en mi cabeza, solo, resuena un verso... en mi interior de guitarra hay un aire viejo...


Sabor

De falsas astrologías, de costumbres un tanto lúgubres,
vertidas en lo inacabable, y siempre llevadas al lado,
he conservado una tendencia, un sabor solitario.

De conversaciones gastadas como usadas maderas,
con humildad de sillas, con palabras ocupadas,
en servir como esclavos de voluntad secundaria,
teniendo esa consistencia de la leche, de las semanas muertas,
del aire encadenado sobre las ciudades.

¿Quién pude jactarse de paciencia más sólida?
La cordura me envuelve de piel compacta
de un color reunido como una culebra:
mis criaturas nacen de un largo rechazo:
ay, con un solo alcohol puedo despedir este día
que he elegido, igual entre los días terrestres.

Vivo lleno de una sustancia de color común, silenciosa
como una vieja madre, una paciencia fija
como sombra de iglesia o reposo de huesos.
Voy lleno de esas aguas dispuestas profundamente,
preparadas, durmiéndose en una atención triste.

En mi interior de guitarra hay un aire viejo,
seco y sonoro, permanecido, inmóvil,
como una nutrición fiel, como humo:
un elemento en descanso, un aceite vivo:
un pájaro de rigor cuida mi cabeza:
un ángel invariable vive en mi espada.

Pablo Neruda, Residencia en la tierra

3.6.04

farolas colocadas como farolas

Mi destino me aleja del K*****. Igual que la realidad me impide comerme copas sin hielo, y pintar en las paredes de fibra óptica. Mi destino que mehacehacer, mehacehacer, como te lo digo, es listo, ¡y eso que el K**** creó a conciencia una crisis!

Derretido todo, sólo me queda volver a esperar que una fuerte ventisca se lleve de una vez toda esta hojarasca.

Lucido Panotx, reflexionando sobre el tiempo que se asienta eterno en “una farola de esas que pueden dar más luz que un mediodía y que nada calienta más que un cigarro”, que no es cigarro. Todo se derrite, hasta el Kallejón.

Llega la última canícula, la de los estertores, la que hace que los perros amen el invierno. Llega. Y la farola, colocada como farola, no da esa tenue luz que ellos buscan.

15.5.04

Un bar en el callejon

Hay días -según la temporada- en que me levanto sólo con la esperanza de que terminará también el nuevo día. Si nada extraordinario ocurre, estos días se diluyen inútilmente por el fregadero y, al final de ellos, concedo al mundo una tregua hasta nuevo aviso. Todo inicio tiene un fin, decían en aquella película, y así sucede con lo bueno y con lo malo. Todo pasa. Pero también todo queda. Y hoy no soy capaz de encontrar un hueco en mi memoria suficientemente grande para guardar todas las noches pasadas en K******* que debo recordar.

Este cuaderno de notas toma su nombre del callejón de K*******. Allí terminaron muchos de esos días que no quise empezar; allí supe que una farola puede dar más luz que un mediodía y que nada calienta más que un cigarro. Pero sobre todo aprendí a apoyarme en la barra que me ofrecieron para saltar con fuerza y gritar, enfadarme, reir, olvidar, hablar, pensar...

Cuando bajen definitivamente la persiana de K******* a final de este mes habré perdido un refugio más donde acudir. Esos días coincidirán con otros en los que tendré que pensar qué hacer y a dónde ir, y a lo mejor también habrá una reflexión sobre el paso del tiempo, el pasado y el futuro. Y no quiero. Al menos, no quiero hacerlo en otro sitio.

22.4.04

20 de abril ;)

Qué lejos me queda el mar ahora,
qué lejos me quedó siempre.
Que lejos detenerme
Y ver
Hacia tras y hacia delante
en la línea de la playa
en el horizonte
mi vida
y mi vida que queda.

* * *

Más fácil jugar con la arena
que mirar lejos, más lejos,
donde el mar no es el mar
ni nosotros somos ni estamos
____________________

El mar que no envejece,
o que envejece a su manera,
pero siempre es mar,
mojado y salado,
como cuando la quiero

20.4.04

20 de abril del 2004

Aunque sólo sea por la fecha, merece la pena recordar la canción. Hoy no me pregunto si hemos cambiado, sino cuánto lo hemos hecho. Y si nos hemos equivocado.

No creo que ahora pueda escribir nada lúcido al respecto, así que añado al cuaderno de las tareas por hacer -cada día más grueso- una nota. Mientras tanto espero al fondo del callejón por si alguién también intenta despejarse.

15.4.04

flashback

(olvidado en) el cajón desastre

la ropa, ahora sólo mía,
desordena la habitación
aún rota por el portazo.

sé que no me esperas allí.
que tu espacio lo ocupará el frío.


(recordado con motivo de una) despedida

28.3.04

( )

sólo (se) me ocurre esto y esto.

20.3.04

Semana Santa

Algarabía uuusshh uuuushhhh
Y palillos y sorbos suicidas
porque hay nervios

me dicen de los caracoles
que han vuelto a salir al sol

una matanza
que nos alegra el alma
con especias y arena

19.3.04

bliss



Everything about you is how I'd wanna be
Your freedom comes naturally
Everything about you resonates happiness
Now I won't settle for less

Give me
all the peace and joy in your mind

Everything about you pains my envying
Your soul can't hate anything
Everything about you is so easy to love
They’re watching you from above

Give me
all the peace and joy in your mind
I want the peace and joy in your mind
Give me the peace and joy in your mind

Everything about you resonates happiness
Now I won't settle for less

Give me
all the peace and joy in your mind
I want the peace and joy in your mind
Give me the peace and joy in your mind

(Muse, Bliss)

11.3.04

9.3.04

pour parler

...cada 4 años una cruz en un papel,
no hay motivación, no hay interés;
las cosas ya no son como la primera vez,
enhorabuena el plan ha sido perfecto...

(La Habitación Roja, Alguien voló)

7.3.04

[happy end]

y [...]

como el payaso se borra la cara
después de la función
vuelvo esta noche a casa:
los pies helados / el discman sin pilas
los bolsillos vacíos

5.3.04

disfrutando

Al final el callejón se nos va llenando de ratas. Ya lo sabíamos, y estamos preparados desde que lo construimos. De cañerías rotas, de ruidos extraños, de estertores. Por no hablar de los olores incómodos: huele a muerte y aún es demasiado pronto. ¿Podríamos hacer una fiesta? ¿No? Invitar a chicas y esas cosas, desnudarlas con la grata ayuda del alcohol, hablar, besar ¿no? Es lo mismo, no quería decir esto. Sólo que nos sentimos menos burguesitos entre la bazofia. Pero no quería decir eso. Es que el hombre no limpia, menos aun una calle alejada, y la suciedad se lo come. Pero no quería decir eso, sólo que ya me gustaría a mí engalanar todo esto de farolillos de feria y vino barato.

20.2.04

nota1_nocturnos

el alma de la fiesta

nunca renunció a una noche.
tenía las mejores pinturas.

aunque aquella vez dijo
esta noche no salgo
también acabó desnuda.

en una cuneta.

10.2.04

tareas domésticas

Más bien tarde, como siempre, y sin afeitar, abrió el chorro del agua caliente (mierdaotravezsinbutano), desarmó la pila de platos del día anterior sobre el fregadero y sumergió en la espuma los restos de la comida rápida que había engullido a toda prisa antes de salir para la estación. El tenedor con el mango de plástico resaltaba dentro de una elegante copa de vino manchada de lápiz de labios; los dos, al igual que el resto de los cubiertos de la cena con velas, tintinearon al chocar contra el acero inoxidable. Tuvo que esforzarse para despegar los trozos de carne, apenas mordidos, de los platos. Por el contrario, los platillos del postre estaban intactos y con remojarlos un poco bastó para devolverlos a la encimera. El último vaso era un tubo medio vacío de roncola que se rompió nada más tocarlo. Con lágrimas en los ojos, puso el dedo bajo el grifo, maldijo varias veces y pensó que ahora que estaba solo comería con platos de plástico.

5.2.04

lluvia

Le gustaba visitar a los niños guerreros del vietcong; era la lluvia en sus pieles tostadas, las minas de arroz explotando en días de fiesta.

24.1.04

un/happiness

Me alegro de q los q me rodean de alguna manera consigan su felicidad, al menos de q sean felices en algunos momentos, q luego todo aburre.

Está bien eso de sentirse sin mucho sentido contento, porque racionalmente, éticamente, no podríamos ser felices. Está bien eso de sentirse bien, y visitar al peluquero, q todo el mundo tiene q comer; ver caer los pelillos mientras te confirman paranoicamente q el trabajo va mal en esta país q va tan bien. Mirar al sOl, ser consciente de nuestras limitaciones, y hablar con la vecina q no sabe cómo te llamas. Sin mucha trascendencia.

Caeiro dixit:
"¿El misterio de las cosas? ¡Qué sé yo qué es el misterio!
El único misterio es que haya quien piense en el misterio.
Quien está al sol y cierra los ojos
al principio no sabe qué es el sol
y piensa muchas cosas llenas de calor.
Mas abre los ojos y ve el sol
y no puede ya pensar en nada
porque la luz del sol vale más que los pensamientos
de todos los filósofos y de todos los poetas.
La luz del sol no sabe lo que hace
Y por eso no yerra y es común y es buena.

¿Metafísica? ¿Qué metafísica tienen esos árboles?
La de ser verdes, la de tener copa y ramas,
y la de dar fruto a su hora, y eso no nos hace pensar
que no sabemos darnos cuenta de ellos.
¿Habrá mejor metafísica que la suya
de no saber para qué viven
ni saber que no lo saben?"


walking around

si una tarde soleada y dos canciones punk-rock me sirven para estar contento debe ser que ya no atiendo a razones. por fin.

17.1.04

inteligencia artificial

desde hace unos días repito una frase que debería sonar a explicación. representación del conocimiento, digo, y no suena mal, quizá porque es un buen endecasílabo. la mayoría de las veces ahí queda la cosa; otras, en cambio, la conversación degenera evoluciona hacia algo más propio de la taberna en la que se desarrolla. el final, no por previsible menos esperado, es discutir acerca de si es posible construir máquinas que reproduzcan las distintas formas de expresión y pensamiento del ser humano (algo que se resume en "máquinas inteligentes, tío, como las de matrix"). cuando intuyo cómo va a terminar la cosa, me gusta simplemente soltar una de mis frases favoritas: "las máquinas superarán al ser humano cuando sean capaces de crear un engendro que las supere". eso no es que tenga mucho contenido, pero entre el juego de palabras y la siguiente ronda de cervezas se aplacan los ánimos. al menos hasta que alguno nombra la "mierda que es su trabajo" o la "cantidad de pisos desocupados" que ve todos los días. entonces es más difícil zanjar la cuestión con una sola frase.

14.1.04

asomándome al callejón

si un blog debe abrirse a gritos o a patadas es algo que desconozco.
por ahora, lo único que haré será (d)escribir algunas dudas.
así que entraré en el callejón despacio y maldiciendo.

13.1.04

rito iniciático

El iniciado llama a esta puerta escondida entre unos y ceros y unos y ceros y unos y unos, diseñada con una extraña estructura de nick y password. El iniciado llega a las lindes del callejón sin saber muy bien cómo acceder, cómo llamar la atención de los moradores, cómo topar.
Detenido ante el abismo se restriega su torso a modo de abrazo egoísta y lastimero. Percibe que son sus habituales convulsiones ante el frío o los nervios, pero ni es consciente de su temperatura corporal ni del ritmo cardíaco. Curioso. Su pensamiento fluye veloz y ahora sí consigue percibir cierto grado de incertidumbre. Acepta el comienzo de un nuevo rito, aunque la vana ilusión primera se va transformando en melancolía, en los recuerdos de otros comienzos, de la morena de 15 años con la que perdió su virginidad, de aquel abuelo canoso que le enseñó a liar los pitillos.
Hay alguien ahí, pregunta confundido. Vuelve a susurrar otro hay alguien ahí, más despacito, temeroso de despertar a los vecinos. ¿Habrá vecinos? Vaya maraña, vaya, y empieza el camino.

10.1.04

Bienvenidos al callejón

Oscuridad y niebla. Una chispa prende dos cigarros. Las palabras humean de frío disfrazadas de dudas, recuerdos y despedidas. Entre las paredes del callejón resuenan las conversaciones.